Diarios de guerra: Tres capellanes en el Jarama

SECTOR SUR CABEZA DE PUENTE DEL JARAMA

A lo largo de los años y de todas las lecturas que hemos ido haciendo, tanto de las memorias o diarios de los protagonistas de la batalla del Jarama, como de los distintos tratadistas e historiadores que fueron abordando el tema a posteriori, hemos ido constatando que, como en todo gran acontecimiento histórico, se deslizan un montón de inexactitudes que, lejos de corregirse, se han ido propagando sin ningún tipo de filtro hasta la actualidad.

Y no ya en lo referente a fechas, protagonistas, unidades militares u otros datos de esta índole, -que sería de lo más normal, para un fenómeno tan amplio y confuso como fue éste-, sino a la localización misma de los hechos singulares de la batalla, merced a un manejo incorrecto o fuera de lugar, de la toponimia que nos han transmitido.

Así por ejemplo, si un autor de por entonces escribió, que “el puente de Arganda” fue tomado y rebasado durante la batalla, refiriéndose claro está, al puente ferroviario del Pindoque, encontramos medio siglo después, que otro autor copia este dato tal cual, pero pensando que se trata del puente metálico de la carretera de Valencia, puente que jamás fue tomado ni rebasado.

A partir de erratas como ésta se ha ido desfigurando muchas veces la realidad de la batalla, y al día de hoy, aún se discuten cuestiones de tal carácter.

No queremos entrar en debates sobre la intencionalidad política o de propaganda, que se daba en ambos bandos, sino exponer que se trata de simple falta de rigor histórico; sin contrastar la información con las demás fuentes.

Desde las interpretaciones hechas por algunos autores republicanos, parece como si el ejército contrario se lanzara a la batalla sin un plan premeditado, sin objetivos concretos, a rodear Madrid por donde fuera a cualquier coste.

Y así es como se ha mitificado por ejemplo, la defensa del puente de Arganda, cuando en realidad el ejército nacionalista no aspiraba a tomar tal objetivo, que obviaba, dejándolo a un lado del flanco izquierdo del ataque; pues de haberlo tomado, habría sido para destruirlo y dejar completamente asegurado ese flanco.

Según avanzaban iban diseccionando el terreno y ocupando las posiciones más favorables y de más fácil defensa con los mínimos recursos.

Fijando las posiciones de las dos Brigadas de los flancos (Rada y García Escámez), las otras tres Brigadas (Barrón, Sáenz de Buruaga y Asensio) avanzaban como un tridente, abriéndose paso hacia la planicie del Vértice Valdesemorial, evitando las poblaciones de Arganda y Morata, ya que lo primordial era cortar la carretera de Valencia por aquel punto, Km 33 actual, junto a la torre del telégrafo óptico de El Campillo.

Pero si algo le falló al ejército atacante, fue que subestimaron la capacidad de la República para movilizar sus recursos y taponar a toda costa aquella brecha, extenuando a las fuerzas contrarias. E igualmente el terreno escogido, tan irregular y tortuoso, que al igual que permitía los rápidos avances, también favorecía la enconada resistencia y el contraataque, aprovechando olivares, lomas y barrancos.

A pesar del fulgurante avance inicial, cuando no llevaban ni dos semanas de ofensiva habían agotado las reservas, y la ofensiva complementaria esperada desde Guadalajara, para cerrar la tenaza no llegó a tiempo. Ese desfase con el CTV italiano salvó Madrid.

Pero aún así, frenado el ataque, el ejército nacionalista se pegó tan bien al terreno que no fue posible arrancarle un solo palmo de las posiciones alcanzadas, cuando se inició la contraofensiva republicana a partir del día 17 de aquel mes de febrero.

Sus islotes de resistencia se alzaban en posiciones dominantes, de modo que con un mínimo de defensores y apenas fortificadas se sostenían, permitiendo derivar los recursos a puntos más acuciantes de otros frentes. Las posiciones de Coberteras, del Espolón, de la Loma Divisoria o del Pingarrón tenían estas características, en tanto que los tramos intermedios en llano, más vulnerables, se reforzaban con medios adecuados como piezas anticarro (Pak 37mm) o barreras de obstáculos.

Dejando a un lado estas disquisiciones y volviendo a la tesis del inicio; queremos esclarecer en lo posible el revoltillo hecho con la toponimia de la batalla.

Chalet Blanco, Casa de la Radio, Casa de Pajares, Casa de Nevares, Casa del Guarda, Casa Blanca, Casa de Vallequillas, Olivar de Nevares, Olivar de la Calva, Estación de Arganda, Estación de Morata, Carretera de Colmenar, Carretera de Chinchón, Valdeperdices, Casa de Valdepeñas, Casa de las Avispas, Casa Amarilla, son topónimos que salpican los relatos de los distintos episodios del Jarama, que a veces aluden a un mismo lugar, como es el caso de estos tres últimos, -edificación situada en el Monte de Valdepeñas-, y otras veces, a lugares muy distantes entre sí, como el Olivar de Nevares y la Casa de Nevares; uno próximo a la Casa de la Radio y otro en el entorno del Vértice Pingarrón, junto al Olivar de la Calva, que alguien asimilaba también al Olivar de Nevares.

Sebastián Cordero de Nevares, secretario de Felipe II y primer dueño de la Casa de Vaciamadrid; conocido como Sebastián de Santoyo por haber nacido en esta localidad palentina, trajo hasta estas tierras su apellido, que va apareciendo en las casas y demás posesiones de sus descendientes. Curiosamente, otro palentino, Sisinio Nevares, también palentino y capellán de la 1ªBandera de Falange de Castilla, arribó a estas tierras cinco siglos después con motivo de la batalla creando una curiosa coincidencia que también pudiera confundir a más de uno.

La misma Casa de la Radio fue confundida en las crónicas periodísticas con la Casa de Nevares; e idénticamente, las crónicas entremezclan sin diferenciar Chalet Blanco y Chalet de la Radio, Chalet Blanco y  Casa de las Avispas, etc. Lugares todos distintos y sin relación entre sí. El capitán Iniesta Cano llamó también irónicamente en su diario, “chalet blanco”, al refugio-chabola excavado en el Pingarrón donde pasaron veladas conversando entre otros con el capellán P.Huidobro.

Semanas antes, el 15 de febrero,  éste oficial legionario había dirigido el ataque de la IV Bandera contra una edificación alzada sobre el Barranco de Majadahonda, que convencionalmente denominaron también Chalet Blanco., situado a medio camino de la Casa de la Radio y de la Casa de las Avispas.

El Apartadero ferroviario de El Alto (P.K.35+800), Puesto de mando de Hans Khale, jefe de la XI BI, aparece en los diarios de operaciones como Estación de Arganda (P.K. 27+100) o Estación de Morata (P.K. 42+200), indistintamente, distantes a muchos kilómetros del primero. Cuando la 1ªBandera de Falange tomó al asalto este lugar el día 16 de febrero, y las casas anexas de empleados ferroviarios, los brigadistas alemanes hubieron de retirarse tras un sangriento enfrentamiento. Al final este edificio no se conservó y la línea nacionalista quedó más atrás, en la Casa de la Radio.

No hará ni un año, que en una conferencia sobre el Jarama, hemos escuchado decir a un ilustre ponente, que tales fuerzas alcanzaron la Estación de Morata, lugar situado a casi tres kilómetros a vuelo de pájaro del Apartadero; reafirmándose lo que decíamos al comienzo.

Y no digamos la confusión generada con las diversas “Casas Blancas” o con las “Casa del Guarda”. La Casa Blanca de Vallequillas fue Puesto de mando del Col.Sáenz de Buruaga. La Casa Blanca de la Suicide Hill, la defendida por el British. En el páramo del Vértice Pajares se alzaba a oriente, a pocos metros, la Casa del Guarda, pero hay otra casa más en ruinas, a poniente, antaño de otro guarda. La ocupada el día 11 de febrero por el Coronel Barrón fue la primera de ellas.

Además existió más de una Suicide Hill entre los combatientes anglófonos.  Y así, podríamos continuar con un largo etcétera.

Confusiones lógicas en un momento de desconocimiento del territorio y escasez de cartografía, unido a la incipiente cultura de los combatientes, que muchas veces desconocían incluso dónde se encontraban las posiciones propias y las contrarias.

Sólo así se explican los fatales errores que a más de uno le costó la vida. Por ejemplo, cuando algún desertor volvía erróneamente a sus líneas de partida para acabar detenido y fusilado. O cuando los dos camiones que encabezaban el tren de transporte del Bon.Lincoln se perdieron en la niebla con dos decenas de brigadistas y la documentación del Batallón a bordo, hasta acabar destruidos en las líneas contrarias.

Hay que ir atando demasiados cabos, según se adentra uno en esas lecturas, si se quieren interpretar con poco margen de error aquellos acontecimientos y descifrar a qué lugar físico nos remite en realidad cada autor.

Como en cualquier otra guerra, los protagonistas eran repentinamente conducidos hasta un lugar del que desconocían toda referencia, para acometer alguna acción descolgada, a veces diversiva, y sin tener la más mínima idea o visión de conjunto.

Cuando traducen estas traumáticas experiencias, en sus diarios o en su correspondencia, describen con mayor o menor realismo sus vivencias, casi siempre carentes de la ubicación geográfica exacta, o descrita de modo ambiguo conforme a la ordenanza de la censura militar.

Pero esto pasaba hasta con los propios corresponsales o periodistas que acudían a los frentes o seguían a las columnas. Gente supuestamente más intelectual, mejor formada, pero que igualmente caía en vaguedades en cuanto a la ubicación espacial de los acontecimientos. El tan leído Tebib Arrumi, Víctor Albéniz, es ejemplo de lo mismo. Recordemos cuando describe en sus Crónicas el asalto a la Casa de Nevares. En realidad se estaba refiriendo a la Casa de la Radio, pero este tonto desliz también ha tenido sus consecuencias y suscitado debates.

La falta o pérdida de documentación militar del bando republicano, ha contribuido a estos despistes, y ha habido que recurrir en bastantes ocasiones a las cartas, memorias o diarios de soldados y brigadistas, para esclarecer o reconstruir el lugar exacto de los hechos de armas.

A través de los diarios de los protagonistas, vamos a recorrer algunos de esos parajes, y a intentar dejar mejor asentado en qué lugares se movieron.

Comenzaremos esta serie de trabajos transcribiendo brevemente los diarios de campaña de tres capellanes, señalando datos de localización y otros detalles, que ayudarán a ubicar algunas acciones y fechas.

Para quienes deseen contar con una visión más amplia, recomendamos la lectura completa de las obras.

JUAN URRA LUSARRETA. “EN LAS TRINCHERAS DEL FRENTE DE MADRID. MEMORIAS DE UN CAPELLÁN DE REQUETÉS”. EDITORIAL FERMÍN URIARTE, 1967.

SECTOR FRENTE DEL PINGARRÓN-LA JARA-LA SOLANA

El Padre Urra Lusarreta (1909-1977), inicia su labor de capellán castrense en el 1er.Bón. del Rgto. de Bailén, con sede en Logroño.

Transcribimos algunos datos que aporta en sus memorias, de su estancia en el Jarama, en un momento en que la batalla ha tocado a su fin (27.feb.37) y se abre la fase de consolidación del terreno conquistado por parte de unos y las intentonas de expulsarlos más allá del río, por la parte contraria.

Este sacerdote cuenta, que el día 26 de febrero de 1937, pasaron junto al Cerro de los Ángeles (Getafe), en dirección a Pinto, llegando a las 7:30 de la mañana.

Desde Pinto hicieron una marcha de 11 kilómetros hasta Casa de Gózquez, etapa previa al punto de destino, que él denomina: Frente del Jarama ó Frente del Pingarrón.

Instalados en los “almacenes” de Casa Gózquez, acampa junto a ellos un Tábor de Regulares. (En la Casa de Gózquez instaló el Gral.Orgaz Yoldi, su Cuartel Gral., durante la batalla).

Cuenta que ha visto varios carros de combate; unos “chatos y pequeños” (Pánzer 1, alemán; los “negrillo”) y otros grandes, de alta torreta, rusos, capturados (T-26b). Seis, en total.

El día 13 de marzo de 1937, inician la subida al Pingarrón, tras cruzar el Jarama por un pontón instalado por soldados pontoneros.(Al principio se instalaron dos pasarelas, una aguas arriba del Pte.Pindoque, y otra en la Casa de las Islas, pasado Pte.San Martín).

La 4ª Compañía va en cabeza, alcanzando las alturas donde se encuentra el Puesto de mando del Coronel Rada, jefe del Sector. (Durante la batalla, el Col.Asensio instaló su Puesto de mando en la Peña de Romo. En mapas posteriores sigue figurando este punto como Cuartel Gral. El Col.Rada cubrió con la I Brigada el flanco izquierdo al inicio de la batalla, de La Marañosa al Espolón de Vaciamadrid).

El olivar que rodea el paraje se llama Olivar de Nevares. (Estos olivares se encuentran en el entorno de la Senda Galiana, vía pecuaria que viniendo de Toledo conduce a los agostaderos de Soria y Rioja).

Dos días después, el día 15 de marzo de 1937, la 11ªBandera de la Legión recién formada se despliega por el Olivar de la Calva (En realidad será el día 18 de marzo, según el Diario del P.Caballero).

Estando de visita en el Puesto de mando del Coronel Rada, escucha su negativa a conceder una tregua solicitada por el enemigo. Quieren retirar unos cadáveres que yacen en el interior de un camión inutilizado en tierra de nadie, y Rada teme que durante el rescate descubran dónde se oculta una pieza antitanque.

Pasan los días 24 y 25 de marzo en aquellas alturas, Jueves y Viernes Santo, respectivamente.

La 11ªBandera legionaria enlaza con la tropa del Rgto. de Bailén por la derecha.

Asiste a un ataque de dos carros rusos T-26b, que son rechazados por un legionario con un cóctel de gasolina.

Hace una visita al hospital de Pinto. En el hospital de Griñón quedan los heridos menos graves. En este pueblo se ha construido también un cementerio musulmán.

El día 3 de abril de 1937, ha estado apostado en un altozano junto a las trincheras de vanguardia, observando la proximidad del campo enemigo.

Esa misma noche se produce un ataque nocturno, pero una alambrada corta el paso e impide el asalto del enemigo a las trincheras propias.

Pocos días después, se dispone a recorrer los dos kilómetros que le separan hasta el puesto del Comandante, pasando junto a la 11ªBandera, con la intención de solicitar un permiso, cuando un disparo le alcanza en el pecho.

Desde el puesto de socorro legionario le descienden hasta la pista donde está aparcado un camión habilitado como ambulancia.

El camión recorre un trecho hasta situarse frente al puente batido de San Martín, donde frena bruscamente, esperando que la batería republicana suelte el primer disparo. Luego, corre a toda velocidad para ganar la otra orilla antes de que rectifiquen el tiro.

Pasan ante la Casa de Gózquez  por el Camino de Pinto, donde queda ingresado en el Hospital de guerra.

Ya restablecido de la herida, antes de retornar a su tierra, intenta hacer una visita al Cerro de los Ángeles. Pero está tan batido por las balas republicanas, que le resulta imposible acercarse a las ruinas del monumento demolido meses atrás.

El día 16 de mayo de 1937, vuelve a Pamplona, su ciudad natal, tras un viaje de tres días, en ambulancia.

Este capellán no aporta muchos datos más de su estancia en este frente, que no alcanzó a tres semanas.

SISINIO NEVARES MARCOS Y RAFAEL DE YTURRIAGA GLEZ-JURADO . “LA 1ª BANDERA DE FALANGE DE CASTILLA”. EDICIONES DEL MOVIMIENTO, 1968.

El Padre Sisinio Nevares (1878-1946), asistía como capellán castrense a la denominada 1ª Bandera de Falange de Castilla, organizada en Valladolid, de donde salieron el día 4 de noviembre de 1936, camino del Frente de Madrid.

Llegados a Retamares, se instalaron en el Campamento de los Polvorines.

A partir de ese momento, iniciarán un ininterrumpido periplo por los frentes de guerra que durará toda la campaña, interviniendo en los episodios bélicos que describen estas Memorias:

Boadilla del Monte y La Cabaña- Seseña y Batalla de Ciempozuelos- Jarama y Olivares de Arganda- Fuenlabrada- Casa de Campo- Cerro del Águila- Carretera de Castilla- Brunete- Cigarrales toledanos- Batalla de los Alijares- Poblado de La Marañosa- Olivares de Nevares y Coberteras- Aragón y Cataluña- Hinojosa del Duque y Almadén- Final de la guerra.

En cuanto al área concreta que analizamos, entresacamos las siguientes notas:

El día 9 de febrero de 1937, relevan a la 5ªBandera del Tercio, que ocupa el Vértice Mesa.

Un día después vuelven a Valdemoro, y luego, descienden a San Martín de la Vega; posiblemente el día 11 de febrero de 1937, pues citan la “escalada de Barrón al Vértice Valdeperdices“, confundiendo esta altura con el Vértice Pajares.

Cuando marchan de noche, desde Gózquez de Abajo a la “Casa de Pajares” casi se meten en las líneas enemigas.(Las posiciones republicanas guardadas por batallones de la XV BI se ubican en esos momentos en el borde occidental del altiplano de los olivares).

Se aclara, en un párrafo posterior, que Casa Pajares es Casa Blanca; y que está situada a media ladera, a un kilómetro del Puente de San Martín. (Se refieren a la Casa del Alto de Vallequillas; donde ubicó su Puesto de mando, el Col.Sáenz de Buruaga, jefe de la II Brigada).

La mañana del día 16 de febrero de 1937, salen hacia Arganda, conectando con la 5ªBandera del Tercio.(Se refieren al sector de El Alto-Casa de la Radio-Km 30).(En la actualidad: Km 5+000, aproximadamente, de la M-311).

El Coronel Asensio decide que la 1ª Centuria (unidad falangista asimilada a Compañía) vaya por la derecha, la 2ª Centuria avance al centro, y la 3ª Centuria por la izquierda, hacia la Casa de la Radio, “cerca de la Estación de Arganda“, objetivo del ataque.(Como hemos explicado, se refieren al Apartadero ferroviario de El Alto, con vías secundarias para vagonetas de las canteras, y viviendas de empleados ferroviarios).

Hacia las seis de la tarde, la 1ª Centuria  contactó en su ala derecha con el Batallón de Tenerife, bajo el mando del Col.Asensio, jefe de la IV Brigada, que tratan de alcanzar la zona de Casa de Nevares. (Esta casa ya no existe pues desapareció con la excavación de las canteras de yeso).

A la izquierda, mirando a la Casa de la Radio, a unos 500 metros, se encontraba la Centuria de Valladolid (3ª Cía.), cuando fueron atacados por carros rusos, que rechazaron, sobre las dos y media de la tarde.

Coléricos se lanzaron contra la Casa de la Radio, tomándola al asalto, además de la “Estación de Arganda”. (Apartadero de El Alto). (Se ha dicho erróneamente, que la tomaron los legionarios).

Volviendo atrás por municiones, aparecieron otros cinco carros rusos que fueron repelidos.

El día 17 de febrero de 1937 se produce un contraataque nocturno republicano. Este mismo día cae una granada del 12,50 (sic) en la Casa de la Radio, que mata al Tte.Carlos Camps, y hiere al Jefe de la Bandera, Capt.Luis Cabanas, que pierde un ojo.

(La Bandera permanece en estas posiciones, también llamadas Alto de la Radio y Alto del Moro, mientras se suceden los crudos combates del sector del Pingarrón, entre los días 21 y 27 de febrero)

La 1ªBandera de Castilla es relevada de sus posiciones, Avanzadilla Casa-Radio, y descienden a la Casa Blanca, a posiciones de reserva. (Casa del Alto de Vallequillas).

Finalmente, dejan el frente del Jarama, el día 4 de marzo de 1937, partiendo desde los olivares de Arganda hacia Fuenlabrada, pasando por Pinto.

Los meses siguientes participan en los combates de Operación Garabitas,  Batalla de Brunete, Batalla del Tajo, antes de regresar al Jarama.

Casi a finales de este mismo año, el 21 de noviembre de 1937, llegan al Poblado de La Marañosa, siguiendo la ruta Pinto-Casa Gózquez-Marañosa.

A lo largo de cuatro meses cubrirán sucesivamente posiciones entre los Olivares de Nevares (Sector del Pingarrón) y los cerros de Coberteras (Loma Artillera-Vértice Coberteras-Espolón de Vaciamadrid), antes de ser destinados al Frente de Aragón. (Verano de 1938).

JOSÉ CABALLERO. “DIARIO DE CAMPAÑA DE UN CAPELLÁN LEGIONARIO”.EDITORIAL DONCEL,1976.

P.Caballero, capellán de la 10ª Bandera

El Padre José Caballero García (1899-1983), sacerdote jesuita, sirvió como capellán castrense en la 10ªBandera de la Legión.

Tras sorprenderle el inicio de la guerra en Navas de Ríofrio (Segovia), estuvo inicialmente en el frente del Alto del León y Casa de Campo, antes de ser destinado al frente del Pingarrón entre febrero y mayo de 1937, con la recién creada, 10ª Bandera.

La Legión, compuesta en sus inicios por tres Tercios y nueve Banderas, disponía de tres capellanes, uno para cada Tercio. Es en este período cuando se decreta la asistencia de un capellán por Bandera(unidad militar tipo Batallón), al tiempo que la afluencia de voluntarios permite la creación de nueve Banderas más, hasta formar un total de 18.

El diario del P.Caballero da cumplida cuenta de su día a día en campaña, con algunos de los hechos acontecidos, unido a reflexiones personales, que nos ayudan a entender la intensidad de los combates y la ubicación de las acciones, además de la dureza de la vida en el frente.

Aparte de la primera estancia en tierras del Jarama (febrero-mayo37. Sector Pingarrón), retornarán para una segunda estancia (junio-agosto37. Sector Pingarrón), y hasta para una tercera (noviembre37-enero38. Sector La Boyeriza-Vaciamadrid).

No podemos reproducir el diario, dada su extensión, pero sí resumir y destacar algunos datos y anotaciones de enorme interés, sobre este sector del frente en aquellas fechas.

PRIMER PERÍODO: Febrero-Mayo.1937

Salen a media mañana, el día 17 de febrero, desde Talavera, bajo el mando del Col.Asensio. Son despedidos en la Estación ferroviaria por el Col.Yagüe.

A las 10 de la noche llegan a Parla, donde la 15ªBandera irlandesa que los sigue, (llamada Reyes Católicos), provoca un tiroteo sin víctimas, debido a una confusión.(La Bandera Irlandesa tuvo otro grave enfrentamiento en Ciempozuelos, con fuerzas propias, y un saldo de varios muertos y heridos).

Llegan a Casa Gózquez en camiones y allí hacen noche, muchos al raso, pues las edificaciones están plagadas de piojos.

Con la orden urgente de relevar a la 6ªBandera, suben al sector del Pingarrón al día siguiente, tras una marcha sin descanso.

Desde el día 18 de febrero este capellán presencia la contraofensiva republicana con intensos ataques a diario y a cualquier hora. Tanques, artillería, morteros, aviación.  Da cuenta de la existencia de muchos cadáveres abandonados de ingleses, franceses, y otros miembros de las BB.II.

En el Puesto de evacuación atiende a los heridos, mientras suena el cornetín con cada ataque, dando el toque de alerta.

El día 20 de febrero resulta herido en los dos brazos, cuando intenta auxiliar a tres legionarios heridos que han quedado aislados. Le sacan de la zona batida a rastras, asido a una cuerda.

Tras la primera cura, es evacuado en ambulancia hasta el Puesto de socorro de Pinto y de allí es conducido a Griñón. Ya de madrugada, sale en camioneta hacia Toledo, al Hospital del Colegio de Doncellas.

1 de marzo. Como los balazos han sido limpios y pasantes, no hay complicaciones y a los 10 días está de vuelta.

Al llegar a la posición, el médico le entona con una inyección de calcio para paliar los efectos de la fiebre. Ha podido cenar un poco de fabada de bote, mal calentado.

Pasan los días y se suceden nuevos ataques enemigos; tanques, bombas de mano, ametralladoras, -usando incluso grandes reflectores- mientras recorre los distintos puestos y parapetos desplegados por los olivares.

En el último mes la 10ªBandera ha sufrido la pérdida de 2 oficiales y 44 de tropa, además de 4 oficiales, 5 clases y 152 de tropa, heridos de diversa consideración.

Marzo va transcurriendo, frío y lluvioso, entre ataques y bombardeos. Antes de amanecer, el día 8 de marzo, entierran unos 20 cadáveres con documentación inglesa.

Se han puesto caretas anti-gas pues ya se están descomponiendo. Reprende a un soldado que arrastra un cadáver con el pico. Luego rezan por todos sin distinción.

El día 9 de marzo se produce un pequeño avance hacia Morata de Tajuña. (Tratan de mejorar las posiciones, ocupando lomas dominantes en el entorno de la Senda Galiana y Vereda de la Jara).

El 11 de marzo, Asensio y Saliquet se entrevistan en La Marañosa, en tanto que Orgaz y Varela parten destinados a Ávila.(Quedan relevados del mando del Jarama y pasarán a la 75Div.)

El 12 de marzo se anuncian nuevas operaciones de rectificación del frente, para evitar fuegos. La 11ªBandera y la 12ªBandera se encuentran en Pinto.

Tras dos días de constantes ataques enemigos y rechazos, la 11ªBandera llega el 15 de marzo e inicia el asalto de una trinchera enemiga, desalojándola, tras duros combates.

Como réplica, al día siguiente la aviación enemiga bombardea el Tajuña, y su artillería cañonea el olivar del Pingarrón, apoyada con tanques, donde está desplegada la 11ªBandera.

A pesar de tomar bastante material al enemigo, hay cuantiosas bajas: 1 Cmdte., 8 oficiales, 100 legionarios de tropa.

En salida nocturna, la 11ªBandera lucha a la bayoneta calada. Han hecho prisionero a un capitán y bastantes soldados enemigos. Reprocha que se despoje de botas, capotes y abrigos a los cadáveres enemigos. Reprende a unos moros que cogen entre dos fuegos a unos soldados que se venían a entregar.

El 18 de marzo de 1937, comenta que lleva un mes en este Olivar de Nevares. Sospecha que el Padre Huidobro (Capellán 4ªBandera Legión) anda cerca, hacia la izquierda de sus posiciones, en este mismo olivar, pero como incomunicados. Dice que este frente es “rarísimo”, desconocido para él, sin contacto telefónico. A media tarde se produce un duelo artillero.

Hay un constante goteo de milicianos que se pasan a sus líneas y de legionarios que desertan. A veces algunos se han extraviado y acaban en sus propias trincheras, lo que significa un juicio sumarísimo y fusilamiento inmediato. A él le toca, como capellán, acompañar en sus últimas horas a estos desdichados.

El frío siberiano es permanente. Hace una escapada a Talavera y vuelve al día siguiente con un lote de impermeables donados por un particular.

22 de marzo. Reparto de los 100 impermeables. Se utilizarán en los turnos de noche.

Sigue el frío y los rumores de relevo. Ataques diarios de tanques enemigos. Se anuncia que el Batallón del Serrallo viene a relevar a la 11ªBandera. Visita al Batallón de Las Navas.

30 de marzo. Cañoneo contra el Puesto de mando del Col.Rada. Un antitanque destroza un blindado enemigo. El enemigo lanza cohetes luminosos con papeletas escritas, conminando a la deserción.

1 de abril. Los legionarios han recibido su paga, y aún a pesar de la severa prohibición del juego, sorprenden varias “timbas”, castigando a los infractores.

2 de abril. Aparece una “legionaria” en la posición. No la dejan quedarse para no disgustar al páter. Se “establecerá” en Pinto.(Siempre que aparecen prostitutas en el frente, el P.Caballero se queja a sus superiores).

3 de abril. Ataque de tanques por el Pingarrón aprovechando la niebla y la vaguada, tratando de cercar las posiciones de la 39ª y 40ª Compañías. Alarma. La Plana Mayor acude a reforzar a la 40ª. Con gasolina y bomba de mano se rechaza el ataque.

6 de abril. Observan relevos en trincheras enemigas. Conversación con el capellán del Batallón de Bailén.

10 de abril de 1937. Se producen ataques en todos los frentes. Escuchan la radio enemiga.

Sigue la tónica de los morterazos, las deserciones, los mítines enemigos y el intercambio de insultos nocturnos que acaban a tiro limpio.

11 de abril. Indica el Cuartel General a última hora, que se ha rechazado un ataque en la Cuesta de las Perdices. Dos días más tarde, en Toledo, se enterará que el Padre Huidobro ha resultado muerto en el ataque.

Le han enterrado con otros 42 legionarios en Boadilla del Monte. No se ha permitido su traslado a Toledo. Dicen que se debió a un disparo de 12.40 en tiro rasante desde el Asilo de la Paloma, que también hirió al Capitán Carlos Iniesta Cano, de la 4ªBandera.

Existe otra versión de esta muerte. Cuentan que el Padre Huidobro se oponía de firme a ciertas prácticas de ejecución de los que caían prisioneros, y que había tenido más de un encontronazo con algún legionario.

Es contradictorio el relato de las personas que vieron su cadáver, en cuanto a la localización de las heridas que acabaron con su vida. Se piensa que un legionario le descerrajó un disparo, cuando se interponía delante de un prisionero, o simplemente por alguna rencilla anterior.

P.Huidobro, capellán de la 4ª Bandera

20 de abril. Tiroteo a la derecha, posición del Batallón del Serrallo.

28 de abril. Misa en el nuevo emplazamiento del Estado Mayor.

Al día siguiente varios camiones enemigos se acercan por despiste, y acaban ardiendo entre explosiones.

6 de mayo. Recibe nombramiento de Alférez. Va y viene a Toledo. El día 9 de mayo se releva al Batallón Gallego, y al día siguiente, ellos también dejan el Olivar. Paseo sedante de descenso hacia el Jarama. Han estado tres meses en vanguardia, y ahora quedan en reserva, acampados junto al río. El día 12 de mayo, a bordo de 30 camiones, marcha la 10ªBandera hacia Toledo, a la finca de Mirabel, en posición de reserva, participando en las operaciones del Tajo.

SEGUNDO PERÍODO: Junio-Agosto.37

23 de mayo de 1937. Orden de marcha de la Bandera. Un convoy de 36 camiones les devuelve al Jarama. Relevan al Escuadrón de Calatrava. Orden de alerta por las infiltraciones de espías a través del río.

25 de mayo. Dos Compañías van de guarnición a Valdecabas. Hay malestar por la dispersión de las fuerzas.

7 de junio. Cañoneo sobre Vértice Pajares.

10 de junio. Visita a los del puente. Sitio peligroso. (Puente de San Martín).

Queja sobre las nubes de mosquitos. Escapada a Toledo. Viaje a Navalcarnero. Visita a Valladolid de paso hacia Vigo. El día 23 de junio comienza ejercicios espirituales en La Guardia (Pontevedra), de donde regresa el día 3 de julio, pasando por Segovia, Cabeza Grande, Alto del León, Ávila, Cebreros, Navalcarnero.

8 de julio. Llegada a la nueva posición de la Bandera, en el Olivar de Casa Gózquez. (Parece referirse a la posición existente junto a la Casa del Olivar Alto).

Se está produciendo la ofensiva republicana de Brunete. El Batallón de Tenerife, el Tábor de Regulares y el 7º Batallón de la Victoria salen para Boadilla. La 10ªBandera ha de cubrir sus posiciones.

30 de julio. Encuentro en Toledo con el Padre Nevares, 1ªBandera de Castilla. En el Jarama, queja constante por la plaga de ratones.

30 de agosto. Última misa en los olivares del Jarama. Van destinados provisionalmente a Méntrida.

TERCER PERÍODO: Noviembre37-Enero38.

23.Nov.37: Llegada a Vaciamadrid.

Alojamiento en “Boyerizas” con la Plana Mayor, en un caserón ruinoso. (Se refiere a La Boyeriza, explotación agropecuaria en el término de San Martín de la Vega).

24 de noviembre. Gudaris, prisioneros de guerra, trabajan en la construcción de caminos. Aprovechando la proximidad de las trincheras contrarias, han desertado algunos y se analiza la conveniencia de acercarlos tanto al frente.

Un año más tarde (4.nov.38), también dará cuenta de la deserción de 10 gudaris que trabajaban en las contraminas del Hospital Clínico. El 30 de diciembre de 1938, a las 9.30 de la noche, estalla una mina que deja enterrados entre varios legionarios, a dos de estos gudaris.

25 de noviembre: Barro pegajoso y lluvia. Recorre los puestos, mal comunicados. Le llegan noticias de que la Falange de Valladolid y el Padre Nevares siguen en su difícil posición de la Marañosa.

27 de noviembre: Visita posición con forma de herradura, junto al río, en torno al Peñón.

29 de noviembre: Visita al Padre Nevares, volviendo por lo alto de las peñas. Anuncian visita del Gral.Ponte, al día siguiente.

POSICIÓN ISLA, ENTRE EL JARAMA Y EL MANZANARES

 

POSICIÓN ISLA

4 de diciembre: Operación de madrugada. Cruce del río para ocupar un islote en tierra de nadie, que podría servir para emboscada.

6 de diciembre: Trajín de ocupación nueva posición en medio del río (Posic.Isla). Cruzan con agua y barro hasta las rodillas. Hay unos islotes cubiertos de maraña.

7 de diciembre: Visita a los de la isla. Difícil pasar, por la corriente.

8 de diciembre: Niebla y lluvia. Imposible pasar a la isla. Misa en Plana Mayor. Otra en la 37ª. El Cmdte. ha ido al observatorio (Ubicado en cantil, arriba de Cuelgamuros). Efectos inundación en isla.

9 de diciembre: Isla. Todo inundado y sin poder pasar. Se han tenido que subir a los árboles, para salvarse. La niebla les ha protegido de disparos del enemigo.

14 de diciembre: Cañoneo sobre la isla que corre hacia nuestras peñas.

21 de diciembre: Ejecución de tres desertores en “Boyerizas”.

22 de diciembre: Partida a Ávila con dirección a Loyola. Celebración Navidades.

13 de enero de 1938. Vuelta al frente pasando por Burgos, Salamanca, Toledo y Leganés.

Fin de estancia en el Jarama: La 10ªBandera parte a media tarde hacia Madrid, con destino Cuesta de las Perdices.

(El P.Caballero ocupará la misma estancia que ocupaba ocho meses antes el P.Huidobro).

POSICIONES DEL SECTOR DE LA MARAÑOSA

4 thoughts on “Diarios de guerra: Tres capellanes en el Jarama

  • ” La Legión, compuesta en sus inicios por tres Tercios y nueve Banderas,…”
    No es correcta esta afirmación. Lo primero es que no se llamaba la “Legion” sino el “Tercio” tras serle retirado el primer apellido del inicial “Tercio de Extranjeros”.
    Lo segundo es que el Tercio en 1936 estaba organizado en 2 Legiones: la 1ª en Melilla y la 2ª en Ceuta y cada Legión estaba estructurada en 3 Banderas cada una.
    Tras el comienzo de la guerra, se refundan en Talavera de la Reina la VII y la VIII que ya habían existido y que habían sido disueltas tras la finalización de la guerra de Marruecos y la llegada de la Republica. A estas Banderas siguieron posteriormente mas hasta llegar a la XVIII mas la Agrupación de Carros de Combate, sucesor de la Bandera de Carros de Combate y esta a su vez del Batallon de Carros de Combate que, formado por 3 Compañías de Carros y otra Compañía de 8 piezas antitanques Pak 35/36 de 37 mm de procedencia alemana, intervino en los distintos combates de la batalla del Jarama.

    En otro apartado leo que se refieren a los Tiradores de Ifni-Sahara como tropas Regulares. No es correcto. Al comienzo de la guerra existía en Ifni un Batallón de Tiradores de Ifni que se fue desdoblando posteriormente en diferentes Batallones que finalmente adoptaron el nombre de Tabor y del que en la batalla del Jarama intervinieron el 1er Tabor de Tiradores de Ifni mandado por el Comandante D. Rafael Molero Pimentel que fue el que cruzo, junto a una Sección de la 1ª Compañía del Batallon de Zapadores de Marruecos, en primer lugar por el Puente de Pindoque y el 3er Tabor de Ifni-Sahara mandado por el Comandante D. Mariano Alonso Alonso, padre del General D. Miguel Alonso Baquer, que formaba parte de las tropas de la 2ª Brigada del Coronel Fernando Barrón Ortiz.
    Espero que estos datos sean de su interés.

  • Agradecemos sus puntualizaciones, con las que estamos de acuerdo, ya que se trataba de simplificar de algún modo la estructura de las Banderas legionarias.
    En cuanto a la falta de relación de los Regulares con los Tiradores de Ifni, ciertamente, nada tiene que ver esta unidad con ese otro cuerpo militar. Ni en su origen y fecha de creación, ni en su composición, ni en su cometido.
    Solemos arrastrar un error genérico de concepto en cuanto a asociar una serie de unidades que se crearon en Marruecos, como unidades de indígenas similares, compuestas por mandos españoles y tropa marroquí.
    En realidad, tanto la Mehal-la Jalifiana, las Mejaznías Armadas, los Tiradores de Ifni e Ifni-Sáhara y los Grupos de Fuerzas Regulares Indígenas, nacieron en distintos momentos y con misiones claramente diferenciadas, si bien se organizaron en Tabores (unidad tipo Batallón), lo que ha contribuido quizá a originar tal confusión.
    Todas ellas tuvieron algún tipo de intervención en la guerra civil, actuando como fuerza de choque, codo a codo con las Banderas de la Legión y otras unidades de requetés y falangistas.
    Corregir únicamente, que la Brigada del Col.Barrón era la 3ª, pues la 2ª estuvo bajo el mando del Col.Sáenz de Buruaga.
    Un saludo cordial.

  • Efectivamente siempre me confundo con los números de las Brigadas de Barron y Saenz de Buruaga, parece que tengo fijación con los números de ambas :-).
    Apunto otro detalle y es que las Mehal-las y las Mejaznias eran tropas marroquíes del Majzen aunque estuvieran mandadas por oficiales españoles. Sin embargo los Regulares y los Tiradores de Ifni, eran fuerzas españolas con personal indígena y peninsular con una diferencia curiosa y es que los Regulares estaban encuadrados en las fuerzas del Ministerio de la Guerra mientras que los Tiradores tenían su dependencia de la Presidencia del Gobierno y por eso no aparecen en los anuarios militares de antes de la guerra. Tampoco las Mehal-las y Mejaznias aparecen en dichos anuarios porque no eran fuerzas españolas.
    Hubo otras fuerzas que también tenían soldados indígenas. Me refiero a los Batallones de Cazadores con los distintos nombre que tenían de los que una de sus compañías estaba formada por personal indígena aunque posteriormente el personal de esas Compañías indígenas paso a cubrir bajas en los Tabores de Regulares. También existieron Compañías Indígenas en el Batallon de Zapadores de Marruecos asi como en la única Harka que intervino en la guerra civil, la Harka de Tiradores del Rif que mandaba el Capitán D. Andrés Sánchez Pérez y que fue disuelta en marzo de 1937 tras ocupar y cubrir posiciones en la Cuesta de la Reina desde enero de 1937.

  • Gracias nuevamente.
    Es muy interesante la historia de las distintas formaciones militares que se crearon en el Protectorado de Marruecos y todos esos matices que aporta.
    Recuerdo que la instrucción de Mejaznías Armadas fue llevada a cabo por personal de la G.Civil, en el campamento de Tatoft, próximo a Ksar-el-Kbir, en torno a 1935.
    Esta base se ubicaba frente a la línea fronteriza con el Protectorado francés.
    Este cuerpo fue creado como una policía armada marroquí, dependiente del Majzen, y alrededor de enero de 1937 pasó un contingente a la Península con la denominada Compañía Mixta Expedicionaria, desde Tetuán, para formar un cuerpo de escolta del Cuartel Gral. de Franco, en Salamanca, futuro embrión de la unidad conocida posteriormente como Guardia Mora, disuelta en 1956 tras declararse la independencia de Marruecos.
    Un cordial saludo.

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