Los árboles en el Real Canal del Manzanares

Árboles frente a la Casa de la Cuarta Esclusa

Frente a la Casa de la Cuarta Esclusa discurre aún hoy una pequeña canalización que tomaba sus aguas del Canal y servía para regar el arbolado entre el Puente de la Gavia y la Quinta Esclusa.

En el año 1770, durante el reinado de Carlos III, se inician las obras de construcción del Real Canal del Manzanares. Tan solo cuatro años después, el número de árboles plantados rondaba ya los 50.000 ejemplares.

El esfuerzo acometido por la Corona para este fin debió ser descomunal y de resultados impresionantes. Para hacernos una idea de lo que debió suponer para Madrid, en Madrid-Río, emblema del ajardinamiento en el siglo XXI, no se han llegado a plantar 34.000 árboles en el mismo periodo de tiempo.

Vaso del Canal del Manzanares con restos de su antiguos árboles

Vaso del Canal del Manzanares con restos de su antiguos árboles

Entre las especies elegidas destacaban los álamos blancos y negros (Populus alba, Populus nigra), los sauces (Salix fragilis, Salix purpurea), los fresnos (Fraxinus), los olmos comunes (Ulmus minor), las moreras (Morus alba, Morus nigra) y los almendros (Prunus dulcis).

Todos ellos cumplían una función de fijación y sujeción del terreno, unido al aprovechamiento de los recursos que estos generaban.

Bosque de ribera junto al Real Canal del Manzanares

En el estratégico punto en el que se encuentran Vallecas, Getafe y Rivas-Vaciamadrid la traza del Real Canal del Manzanares es la mejor conservada y se aprecia claramente el bosque de ribera que en torno a él se quiso crear casi de la nada.

En el año 1785, Antonio Ponz Piquer hace referencia en su libro Viaje de España, a las actuaciones y especies utilizadas en las plantaciones del Real Canal del Manzanares. Siendo estas para él, el modelo a seguir en la necesaria reforestación de los alrededores de Madrid.

Tras el fallecimiento de Carlos III en el año 1788,  hereda  el trono su hijo Carlos IV. Se inicia entonces una etapa sin apenas cambios, que se prolongaría hasta el estallido de la Guerra de Independencia en el año 1808. Al finalizar el conflicto, las plantaciones habían quedado prácticamente perdidas, siendo pocos y en mal estado los árboles que sobrevivieron.

No fue hasta el año 1814, con la vuelta de  Fernando VII al poder, cuando se emprende de manera seria la recuperación del Real Canal del Manzanares.

Se nombra entonces inspector de plantíos y arbolados al botánico D. Mariano Lagasca, realizándose tareas de recuperación y mantenimiento del poco arbolado existente, así como la plantación de nuevos ejemplares.

En este mismo periodo se crean los dos grandes viveros que existieron en el Canal. Uno situado en el primer tramo, en la zona del Embarcadero  y el otro aguas abajo, entre el Puente de la Gavia y la Quinta Esclusa.

También son introducidas entonces nuevas especies arbóreas, como la acacia de flor blanca (Robinia pseudoacacia).

La Octava Esclusa

La Octava Esclusa

Transcurrida la etapa de Fernando VII, se inicia el reinado de Isabel II de España. En este periodo se hizo un buen aprovechamiento de los recursos arbóreos y de la explotación de sus viveros.

En el año 1861 salen a la venta los bienes desamortizados del Canal, cegándose solo un año después el primer tramo de este.

Desde entonces, el lento y paulatino abandono del aprovechamiento y explotación del arbolado, unido a la presión por la utilización del terreno que ocupaban, fue llevando poco a poco a su práctica desaparición.

Olmeda Resistente al final del Canal, en el municipio de Rivas-Vaciamadrid

Olmeda Resistente al final del Canal, en el municipio de Rivas-Vaciamadrid

Aún a pesar de ello, todavía hoy día se pueden encontrar a los descendientes de aquellas plantaciones históricas junto a los restos del Real Canal del Manzanares, destacando de forma especial algunos ejemplares de olmo común (Ulmus minor), como el conocido “Abuelo” del Parque Lineal, o interesantes ejemplares de moreras,  como la existente  junto a la Casa del Peón de la Cuarta Esclusa. Estos ejemplares deberían contar ya, con la debida catalogación y protección que merecen.

Es nuestro deseo, que la relación histórica entre los árboles y el Real Canal del Manzanares, sea tenida en cuenta en cualquier proyecto futuro de recuperación de este.

One thought on “Los árboles en el Real Canal del Manzanares

  • Creo que una vez más se perdió el carro de la Historia y la posibilidad de recuperar la otra faz de estos parajes antes de que guerras y otros desastres naturales y/o culturales los depauperaran y condenaran a una deforestación casi endémica, sistemática.
    La normal actividad humana y explotación del medio, con apertura de rozas para el ganado, talas de carboneo, explotación minera, les ha procurado un devenir en continua degradación hacia un punto de difícil retorno.
    Pero esto resulta algo ya casi minúsculo y anecdótico frente a la voracidad de una metrópolis en continuo crecimiento, tan encima, que engulle con sus pseudópodos pedazos de territorio a manos llenas cada día.
    Solo vamos viendo crecer una gigante escombrera en aquello que se anunció no hace mucho, con cierta euforia, como el gran pulmón futuro de la gran urbe; la segunda Gran Casa de Campo de los siglos venideros.
    Nos escandalizaban aquellos hombres ilustrados o aquellos hombres del Barroco, ávidos de someter a sus leyes la Naturaleza urbanizando los campos. Hoy solo encontramos ingenuidad en aquel gesto frente a esta realidad que se nos viene encima, producto de nuestro tiempo: el Campo-Vertedero.
    Perdonad si me sale este escrito con cierto aire a panegírico. Enhorabuena por el relato de plantaciones y descripción de especies elegidas, y por las buenas imágenes aportadas de lo que no tardando será solo recuerdo.

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