El Parque Lineal del Manzanares comienza a sentir el impacto de la Alta Velocidad Española

Junto al conjunto histórico de la Cuarta Esclusa las obras han precisado de una gran explanada que ha arrasado con los árboles preexistentes. Los trenes pasarán sólo a unos pocos metros de la Casa de Fernando VII.

Cae la tarde y paseamos por el reducido espacio que resta ya del Parque Lineal del Manzanares en su Tramo 2. Nuestros ojos no nos engañan y los peores presagios comienzan a cumplirse. La Alta Velocidad a Levante ha usurpado ya una extensa porción de terreno que, en algunos casos, se ha convertido además en un evidente deterioro del Patrimonio histórico del PL.

Esperamos que este pequeño reportaje gráfico sea el primero y último de una serie que podríamos subtitular como el antes y el después de la Alta Velocidad Española en el Parque Lineal del Manzanares.

La elección de la variante 7 +000 –aunque realmente sería una alternativa muy similar- supone la adopción del trazado más pegado a las vías ya en funcionamiento, dejando un espacio muy reducido, pero suficiente, para que el Ayuntamiento de Madrid desvíe posteriormente el curso del río Manzanares, e instale en el Tramo 2 del Parque Lineal el canal de remo olímpico para el que tiene reservados los terrenos desde el fiasco del Madrid2016.

pozo casa cuarta esclusa

La adopción de la alternativa menos invasiva con el Parque hubiera sido más loable, de respetarse todos los elementos del Patrimonio histórico, así como aquellos que marcan y definen con claridad el carácter y singularidad propio del Parque Lineal del Manzanares. Y por supuesto, siempre que ello no suponga su destrucción definitiva y completa con la construcción del canal de remo que, olímpicamente, acabará con la personalidad del Parque Lineal del Manzanares en el espacio limitado por el municipio de Madrid.

Pero ahora la agresión presente apremia. El viejo pozo de agua junto a la Casa de la Cuarta Esclusa y los restos del Molino de Cartón acaban de ser arrasados por la maquinaria de ADIF, simplemente por ponerse en su camino. Ni uno ni otro estaban dentro del perímetro de obra, simplemente estaban demasiado cerca.

tren alta velocidad parque lineal

Y esto acaba de empezar. Los buenos presagios en la Quinta Esclusa se desvanecen al ver esta actuación, nula de sensibilidad para el espacio que dará prestigio a las comunicaciones ferroviarias españolas.

Poco tino y escaso tacto en la ejecución de las obras de la Alta Velocidad Española en el Parque Lineal del Manzanares, que vuelve a ser usado, una vez más, como si a nadie importara o como si a ninguna persona perteneciera su enorme y vasto legado.

2 thoughts on “El Parque Lineal del Manzanares comienza a sentir el impacto de la Alta Velocidad Española

  • Me temo que en este país lo que va a Alta Velocidad es la destrucción, con total impunidad, del rico patrimonio que aún nos queda. Si llegar en una hora a Levante para plantar una sombrilla o comerse una paella, a costa de perder nuestra memoria histórica, es progreso, prefiero quedarme estancado pero con la certeza de saber qué fuimos y qué somos ahora. La casa de la Cuarta Esclusa se va a salvar por los pelos (es Bien de Interés Cultural), pero ya no estoy tan seguro de que el gallipuente de la Quinta sea indultado.

    • Bueno, yo personalmente pienso que sí y que no.

      Son indiscutibles las virtudes de la alta velocidad, en términos de generación de empleo y actividad económica. Unas infraestructuras de transporte desarrolladas, competitivas, eficaces y eficientes, son necesarias para el desarrollo de un país. Aunque cuestionable en algunos sentidos, globalmente, el LAV es un salto en el desarrollo del país. Yo eso no lo discuto, no porque no pueda, sino porque simplemente no es el lugar.

      Que unas piedras mal conservadas, olvidadas y llenas de polvo, puedan competir con el LAV es, sencillamente, imposible. Es la lucha de David contra Goliat. Y en este caso pierde el pequeño, perdemos todos. Pierde VillaVerde, pierde Vallecas, pierde Getafe, pierde Rivas.

      El tema es que poco a poco nos comemos el Patrimonio del PL sin que nadie ponga coto al expolio. Primero fue el LAV a Sevilla, luego Barcelona, luego Valencia. Antes fueron el manojo de depuradoras (ineficaces e ineficientes salvo ejemplos aislados) y de colectores, vertederos, secaderos de lodos y un sinfín de instalaciones molestas e insalubres que por un lado degradaban la imagen del PL para el ciudadano y por otro sencillamente lo destruían.

      Lo que me gustaría que se viera de este pequeño artículo es la trama, el devenir de los actos (a veces rayando lo moralmente aceptable) que nos han traído hasta aquí. Las acciones de unos y otros tienen como fin el interés particular de quien los perpetra o el presunto interés colectivo de echar por tierra la imagen del PL, permitiéndolo como un núcleo de degradación y delincuencia. Con un único objetivo: usar su espacio para lo que sea “necesario” en un futuro electoralmente predecible, es decir, la construcción del canal de remo del Ayto de Madrid.

      Esta aberración moral nada tiene que ver con el LAV, ni siquiera con la práctica del remo. Tiene que ver con un comportamiento bochornoso, impropio de administraciones públicas de un país desarrollado. Miren a Europa.

      La destrucción del Patrimonio, histórico o ambiental, de la personalidad de una región, de su forma de ser, de su idiosincrasia, me recuerda en su forma a reeducaciones o limpiezas culturales de siglos pasados, algunas muy tristemente famosas.

      Si todos hicieran lo mismo y la historia de los últimos 30 años se repitiera otros 10, nadie sabrá que en el PL hubo dos guerras, que se navegó por el Manzanares a costa del sudor y la muerte de muchos madrileños, que fue residencia de reyes y que hoy supone un depósito de biodiversidad en Madrid de gran importancia. Todo junto podría ser el germen de un magnífico eje cultural y medioambiental vertebrado por el río de Madrid. Un eje que también relanzara económica y socialmente los municipios del sur que baña… “Somos de la cuenca baja del Manzanares“, diríamos orgullosos… ¡¡Ja!!

      Mientras tanto, entre todos, matan la diversidad, muere la memoria colectiva de una región. Esa es la tristísima moraleja de una historia que se repite una y otra vez.

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