La Casa de la Radio. La unidad de mando republicana

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Ruinas de la “Casa de la Radio”. La artillería republicana la redujo a escombros a partir del 17 de febrero, cuando ya era ocupada por las posiciones nacionalistas en El Alto del Moro.

La tarde del día 14 de febrero llegaba al Jarama la XIV Brigada internacional, desde su acantonamiento de Torrelodones. Venía a cubrir un vacío en el frente de ataque nacionalista, entre la XII BI y la XI BI, de Altos de Valdecorzas a Monte de Valdepeñas y Loma de Majadahonda, en el sector republicano de El Milano.

A diario pasa por la Casa de Gózquez, el Gral.Varela, a conferenciar con Orgaz; según va y viene de visitar el frente, comentan las últimas incidencias y van constatando que han tocado fondo; que poco queda por hacer, carentes de refuerzos como se encuentran.

El día 14 es el “día triste del Jarama”, para Gregorio López-Muñiz, jefe del E. M. de Varela.

Las acciones nacionalistas de los días 15 y 16 persiguen rectificar líneas, conectar con las fuerzas de los flancos y asentar posiciones defensivas que resulten lo más favorables posible.

La 4ª Bandera de la Legión, al mando del Capitán Iniesta Cano, encabeza el ataque del día 15 de febrero contra las posiciones de la XI BI que defienden la Loma de Majadahonda, donde se alza el denominado Chalet Blanco, expulsando de allí, al final de la jornada, a estas fuerzas republicanas y a los dos batallones de la XIV BI, que acuden en su apoyo.

La 5ª Bandera de la Legión, junto con la Bandera de Falange de Castilla, encabezan los ataques del día 16 de febrero contra el Chalet de la Radio Militar (vulgo “Casa de la Radio”), llegando a alcanzar y desalojar el Puesto de Mando de la XI BI, ubicado en el edificio del Apeadero de El Alto, del ferrocarril del Tajuña, y las Viviendas de Empleados anexas a éste.

La Casa de Nevares era la edificación central de un complejo agropecuario, construido más allá del kilómetro 30 de la carretera de Arganda-Chinchón, al sureste del actual complejo cementero de El Alto, donde también se dieron los forcejéos y combates de esos días; desaparecida al paso de la actividad extractora de piedra de yeso de estas canteras.

Algunos periodistas y escritores, como el Tebib Arrumi, denominan así a la Casa de la Radio, creando confusión entre los lectores de sus crónicas de guerra.

En la Jara Alta-Cota 700 y en el Pingarrón, sector del Coronel Asensio, se asientan las posiciones alcanzadas, en tanto que las fuerzas del Coronel Barrón cumplen idéntica misión en su sector de los cerros de Valparaíso.

La Batalla del Jarama agota un capítulo de la contienda y ambas fuerzas de contendientes se esfuerzan en fortificar sus posiciones, pasando todo el sector a la guerra de trincheras a partir del día 27, cuando los republicanos renuncian a desplegar nuevos recursos para infructuosas y luctuosas acciones de contraofensiva.

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Artilleros republicanos, ante la “Casa de la Radio” el día 12 de febrero de 1937. Cinco días antes de su total destrucción. Fotograma de “Spanish Earth”, Joris Ivens.

La unidad de mando republicano

mapa batalla del jarama

Agotado el esfuerzo nacionalista, el frente se estanca, tras lo cual comienza la contraofensiva de las fuerzas republicanas.

El día 15 se produce un cambio sustancial en el Ejército Popular Republicano. Hasta entonces las masas de maniobra republicanas del Jarama habían sido comandadas por el general Sebastián Pozas. Entre él y el también general, José Miaja, siempre hubo problemas porque este último se negaba a ceder unidades a Pozas, sacándolas del Frente de Madrid, delimitado en la confluencia del Manzanares en Jarama.

La resistencia de Miaja no era baladí. No se sabía que la ofensiva del Jarama había absorbido la mayor parte de reservas de los nacionalistas.

Lo que sí era real, es que el frente madrileño no se había apagado durante la ofensiva del Jarama, ni mucho menos. Por el contrario, se habían acentuado los golpes de mano y demás formas de hostigamiento del contrario.

Pero esta situación, de duplicidad en la dirección de la respuesta a la ofensiva del Jarama, no era militarmente sostenible ni beneficiaba a los planes republicanos, por lo que se decide el día 15 de febrero unificar el mando de las brigadas que están combatiendo a lo largo del frente del Jarama, que abarca desde Perales del Río, pedanía de Getafe, hasta Aranjuez; creándose por vez primera un verdadero Cuerpo de Ejército similar al C.E. de la Defensa de Madrid. El jefe supremo de este ejército será Miaja y estaría compuesto por cuatro Divisiones, A-B-C-D, bajo las órdenes del coronel Burillo, con P.M. en Arganda, que agrupa a las unidades que hasta entonces vienen participando en la batalla. Algunas de estas unidades habían sido deshechas en los primeros combates, por lo que debieron ser recompuestas de nuevo.

La nueva organización del frente se cubría con estas fuerzas:

  • Agrupación Norte (Modesto), 4ª División más 10-19-21 BM. De Villaverde hasta Vaciamadrid, sector del río Manzanares.
  • División A (Walter), 5 BM, XII-XIV BI. Del Frente de Arganda al Monte de Pajares.
  • División B (Gal), 17 BM, XI-XV BI. De Arganda a Morata.
  • División C (Líster), 1-18-23 BM. De Morata a Titulcia.
  • División D (Rubert), 45 BM. Hasta Aranjuez y Frente del Tajo.

Habéis tenido el honor de uniros a la invencible legión que defiende Madrid”, declarará Miaja. Dos días después el Ejército Popular de la República tomará la iniciativa. El objetivo: Expulsar y destruir a las tropas rebeldes establecidas en la orilla izquierda del Jarama. Dos son los puntos señalados como fundamentales para este cometido: Sector del Espolón de Vaciamadrid-La Marañosa y Sector del Cerro Pingarrón.