Séptima ruta de la Guerra Civil: siguiendo los pasos de la XIV BI

Exposición de la ruta a su comienzo

Exposición de la ruta a su comienzo

El pasado 29 de mayo de 2016 desde el GIPL convocamos la séptima ruta por los restos de la Guerra Civil en el entorno de los ríos Manzanares y Jarama.

Esta marcha superpone sus pasos a los de los miembros de la XIV Brigada Internacional, que habían sido traídos con urgencia al frente del Jarama para tapar un hueco abierto en las líneas de la República.

Nuestro recorrido fue el mismo que el de los brigadistas, comprobando in situ los restos de ese avance hacia lo incierto. El destino era el Vértice Pajares pero será junto al «chalet blanco» (una casa encalada que sirvió de referencia visual), donde serán interceptados por la 4° Bandera de la Legión. Escribimos un amplio artículo previo precisando los detalles históricos de esta escaramuza que ahora visitamos sobre el terreno.

XIV Brigada Internacional en el frente del Jarama

Miembros de la XIV Brigada Internacional posan en el frente del Jarama. Fuente: “Brigadistas. El archivo fotográfico del General Walter”

Como en otras ocasiones hemos preferido que la comunicación fuera entre los socios. El día, lluvioso y fresco en sus inicios, no invitaba al senderismo. Esta situación se tornó finalmente en ventaja, desarrollándose una jornada muy agradable.

Salimos puntualmente del lugar de encuentro, precisamente al mismo al que llegaron las tropas republicanas aquel 14 de febrero de 1937. La XIV llegaría en camiones por la carretera de Arganda a Morata, apeándose a lo largo del km 16, donde queda un largo rastro de pequeñas cuevas que debieron servir para que los soldados vivaquearan. La carretera es actualmente la M-313 y el kilómetro es el 1.

Avanzamos por la retaguardia republicana descubriendo vivacs, túneles, trincheras de segunda línea y posiciones para armas automáticas que pretendían proteger una hipotética retirada en caso de colapso de las líneas propias.

Milicianos avanzando por las vías del ferrocarril del Tajuña

Milicianos avanzando por las vías del ferrocarril del Tajuña

A la altura del ferrocarril del Tajuña el frente está ya a tiro de piedra. La línea férrea, distinguible por el bello viaducto de Valdepeñas, es hoy una vía verde desde la que pudimos contemplar las posiciones nacionalistas y republicanas, la colina del «chalet blanco» y la más alejada de la «casa de las avispas». Junto a las vías visitamos numerosas cuevas y el Puesto de Mando Avanzado de la Brigada, así como varios emplazamientos bien conservados de armas automáticas.

via verde ferrocarril del Tajuña

El ferrocarril del Tajuña se transformó en vía verde con la irrupción del Metro en Rivas y Arganda (TFM). Pese a haber sido tapados y/o destruidos, se aprecian perfectamente los restos del frente en la trinchera del tren.

Las vías fueron usadas por los republicanos como un elemento defensivo singular. Las trincheras de la plataforma de vía, sus tramos rectos y poca pendiente, perfectos para la defensa y fortificación, les valieron el sobrenombre de avenida Putz, en honor al jefe del 13º batallón (Bon. Henri Barbusse), el franco-belga Joseph Putz.

Los movimientos bélicos, que ya hemos detallado ampliamente en nuestros artículos, estaban enmarcados en el ya consabido avance de las banderas de la Legión y resto de tropas nacionalistas hacia el altiplano divisor de Arganda y Morata, entre los ríos Jarama y Tajuña. Desde allí, en movimiento envolvente, cercada Madrid y cortadas las carreteras de Valencia y Barcelona, se esperaría la capitulación republicana y el final de la guerra.

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Un instante de nuestro recorrido, en el Puesto de Mando Avanzado de la Brigada, junto a las vías del tren en lo que los milicianos llamaron “avenida Putz”.

Al día siguiente, el 15 de febrero, se producirían los ataques y contraataques en torno al «chalet blanco», que quedaría completamente destruido. Las posiciones republicanas previas, muy complicadas de defender y sin valor táctico, serían abandonadas. Los ataques de los T26b soviéticos, por el flanco derecho de la bandera de la Legión que defendía el chalet, tenían como objetivo dificultar y contener el avance nacionalista, como en el resto del frente de la Batalla del Jarama.

puesto-de-arma-automatica-primera-linea-del-frente.jpg

En las trincheras de primera línea es fácil encontrar posiciones fortificadas para armas automáticas como la de la foto. Desde aquí era posible divisar las colinas del Chalet Blanco y de la Casa de las Avispas, ambas al fondo.

Justo tras ese día, estancados los progresos en las tropas franquistas, serán los republicanos los que se lancen al contraataque el día 17 de febrero. Aunque eso ya es otra historia.

En nuestra visita hemos podido comprobar como buena parte de los restos de esta escaramuza están muy deteriorados o directamente perdidos. La cantidad de vertidos ilegales en la zona es relevante, llegando a reutilizar estos vestigios de nuestro Patrimonio Histórico como vertederos en toda regla.

Si el debido civismo de los ciudadanos no está ni probablemente se le espere, debería ser la administración la que velara ya no por su reintegración, sino al menos por su no destrucción.

Mapas de la ruta

Mapa de la Séptima ruta de la Guerra Civil. Tras los pasos de la XIV BI al Chalet Blanco.

Mapa de la Séptima ruta de la Guerra Civil. Tras los pasos de la XIV BI al Chalet Blanco.

Esquema 1950 localización viaducto Valdepeñas. Linea ferroviaria del Tajuña.

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