Los sírfidos: maestros del disfraz

Pequeño sírfido (Sphaerophoria scripta) posado sobre una caléndula.

Continuando con nuestra serie sobre la fauna y flora del Parque Lineal del Manzanares, hoy traemos a sus pantallas a unas criaturas verdaderamente geniales. Especialistas en disfraces de aspecto peligroso, los sírfidos harían palidecer de envidia al mismísimo Mortadelo.

Los sírfidos (Syrphidae), son una familia de insectos dípteros (como las moscas y mosquitos), cuya mayor habilidad consiste en tener un aspecto terrible, siendo realmente inofensivos y hasta diríamos que bondadosos.

A primera vista parecen abejas o avispas, ya que, al igual que ellas, suelen tener el abdomen rallado con bandas negras y amarillas. Además, suelen libar también el néctar de las flores. Todo esto produce confusión en sus posibles depredadores, los cuales, en cuanto los ven, optan por evitar meterse en problemas.

No obstante, si nos fijamos un poco más detenidamente, vemos que hay ciertas características que los distinguen de abejas y avispas.
Lo más llamativo son sus enormes ojos, más en consonancia con sus primas, las moscas, que con las peligrosas avispas.

Otro rasgo importante es el número de alas. Los sírfidos sólo tienen un par de alas (de ahí el nombre de dípteros), ya que el otro par se ha transformado en dos pequeñas estructuras redondas llamadas balancines. Las abejas y avispas, que son himenópteros, tienen cuatro, que es lo habitual en los insectos alados.

Si nos fijamos aún más, veremos que los sírfidos tienen unas antenas muy pequeñas, casi imperceptibles, al contrario que abejas y avispas. Su boca chupadora también es muy distinta a la de abejas y avispas, que es masticadora o lamedora.

Hay un rasgo más que es característico de esta familia y que no aparece en otros dípteros. Se trata de la llamada vena espuria, que sólo aparece en las alas de estas criaturas, aunque esta característica la pueden distinguir más fácilmente los entomólogos.

Vena espuria en el ala de un sírfido.

Detalle de la vena espuria en el ala de un sírfido (Fuente: Manual de Entomología Autor: Maxwell Lefroy)

Los sírfidos son auténticos ases del vuelo. Demuestran un control impresionante, siendo capaces de quedarse suspendidos en el aire, como los helicópteros. Pero ahí no queda la cosa. Pueden volar en cualquier dirección sin cambiar el cuerpo de posición.

Pero vayamos a lo más importante y que daba título al artículo. Esa habilidad que poseen de asemejarse a otros seres más peligrosos es lo que se llama mimetismo batesiano (en honor al naturalista inglés Henry Walter Bates, que lo descubrió en ciertas mariposas del Amazonas en el siglo XIX). Yo mismo, muchas veces, me he asustado cuando me he encontrado un sírfido cerca de mí, aunque luego al verle esos enormes ojos inocentes, he reconocido enseguida de lo que se trataba.

Hermoso sírfido (Eristalis tenax) libando sobre unas bellas flores.

Hermoso sírfido (Eristalis tenax) libando felizmente sobre unas bellas flores del Parque Lineal del Manzanares (tramo II).

Se conocen alrededor de 5400 especies de sírfidos en el mundo (ahí es nada), de las que unas cuantas habitan en el Parque Lineal del Manzanares. Ni que decir tiene que son importantes agentes de polinización zoófila, por lo que se consideran especies muy provechosas. Pero no acaba ahí su provecho. Algunas especies han sido utilizadas para el control de plagas.

Así que ya sabéis. Si encontráis algún sírfido en el Parque Lineal, lo mejor es sacarle una foto y dejar que siga libando de flor en flor.

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