Bosque de Galería

El bosque de ribera en el Parque Lineal del Manzanares
bosque de galería en el tramo 2 del parque lineal del manzanares

Bosque de galería en el Tramo 2 del Parque Lineal, muy modificado por el ser humano.

El soto fluvial o bosque de galería, es el conjunto de árboles vinculados estrechamente a las riberas de los ríos. En el Parque Lineal del Manzanares y Parque Regional del Sureste son uno de los principales ecosistemas. Se extiende a ambas márgenes del río y concentra la mayor diversidad vegetal y animal de todo el Parque Lineal, actuando como el gran epicentro biológico del Parque.

En poco espacio reúne una gran masa biológica que a lo largo del tiempo se ha visto mermada, cediendo sus fértiles y húmedos prados a las tierras de cultivo. Ambos, tierras de labor y bosques fluviales, han convivido en cierto equilibrio durante siglos, formando y generando un paisaje integrado y familiar a muchas generaciones. El abuso de lo que el río nos regalaba, los pesticidas y el uso indiscriminado de abonos han venido a dislocar esta coexistencia.

campos de cultivo en el Parque Lineal

Campos de cultivo junto al río Manzanares

El río Manzanares ha sido siempre un río fuertemente estacional, con enormes pérdidas de caudal en el periodo estival. Esa carencia ha sido suplida con el marcado carácter violento de sus avenidas, que anegaban amplias tierras durante los periodos de lluvias. Al contrario de lo que se cree, tales inundaciones no eran en manera alguna desastres naturales, sino el comportamiento lógico de un cauce muy irregular que, cada cierto tiempo, marcaba cuáles eran sus verdaderas orillas.

Hasta la desmesurada canalización y regulación del caudal del Manzanares que se ha practicado en el tramo 1 y parte del tramo 2 del Parque Lineal, el bosque de galería sujetaba el terreno, impidiendo su erosión, minimizando los efectos destructivos de las necesarias inundaciones. Además, mantenía la humedad durante todo el año, extendiendo el área de influencia fluvial cientos de metros hacia el exterior de la cuenca. La tupida red de raíces, insectos, microorganismos y abundante vegetación fluvial actuaban depurando y regenerando las aguas del río, albergando así una nutrida fauna y flora típica del bosque de galería.

La intervención humana

La acción del hombre ha dañado gravemente el bosque de galería

Laguna del Campillo

Laguna del Campillo. En algunos casos la intervención humana fue reencauzada.

El progresivo aumento de la superficie usurpada al Manzanares -ya sea con fines agropecuarios, industriales o meramente urbanísticos- ha obligado a su reencauzamiento artificial y a la regulación de su caudal, reduciendo la franja húmeda a una mínima expresión que ha liquidado en muchos lugares el bosque de galería.

Ese reencauzamiento, mediante cajas de hormigón o escolleras más o menos agresivas, ha transformado al río en una tubería, desertificando el entorno y arruinando la esencia de su existencia: la de ser el motor vital de la cuenca baja del Manzanares. Esta actuación medioambiental errónea se ha repetido no sólo en el propio río, sino también en sus arroyos subsidiarios que, como el de la Gavia o el Culebro, son tan importantes como la propia cuenca principal.

En la actualidad, además, se tiende erróneamente a conceptualizar al soto fluvial del Parque Lineal del Manzanares como un jardín donde se introducen sin demasiado acierto especies foráneas que desplazan a las nativas, en medio de un río reducido artificialmente por escolleras.

Para ahondar en el desastre de esta intromisión humana, se considera normal utilizar al río como una reserva de agua válida para surtir a la más variopinta lista de instalaciones ávidas de este recurso. Instalaciones de alto impacto paisajístico y medioambiental que van desde un campo de golf en Getafe hasta un canal de remo en Perales del Río (Getafe).

Este comportamiento administrativo, muy frecuente e incluso popular en los tramo 1 y 2 del Parque Lineal, nos aboca al uso indiscriminado del río Manzanares como una cañería más del sistema de suministro y saneamiento de Madrid. Desacertada actitud que ha ido extinguiendo el bosque de galería en dichos tramos, contándose por unos pocos rodales su presencia.

Pero la intervención humana a veces ha sido reencauzada. Tal es el caso de algunas explotaciones de áridos, canteras muy cercanas al río, que tras arrasar con todo rastro de vida allí donde eran creadas, fueron llenándose de agua procedente del nivel freático al quedar abandonadas, formándose humedales tan importantes como la Laguna del Soto de las Juntas o la Laguna El Campillo.

Tales lagunas han ido recuperando su aspecto de soto fluvial, especialmente en los lugares donde las administraciones han intervenido a tiempo. Hoy son refugio de una importante variedad ornitológica de importancia a nivel europeo.

Flora y fauna del bosque de ribera

Vida natural en el soto fluvial del Parque Lineal del Manzanares

alamo negro y olmo negro

Un álamo negro en primer plano. Tras él un olmo negro mítico en el Parque Lineal.

El bosque de galería es llamado así por la gran maraña de árboles, arbustos y plantas de menor porte que, a modo de túnel o galería cubrirían densamente al río.

En primera línea, casi en contacto con el agua, estarían las distintas variedades de sauces, con señalada excepción del abundante sauce llorón, que es una especie introducida por el hombre. Junto a ellos aparecería algún aliso y en las zonas encharcadas la caña común, otra especie introducida por el hombre siglos atrás y que ahora sirve de cobijo a varias especies.

Tras ellos, con no tan exigentes necesidades hídricas, se irían alejando del lecho del río los chopos, álamos blancos (Populus alba) y álamos negros(Populus nigra), así como los fresnos y los tarays.

Por último aparecerían los olmos negros (Ulmus minor), un árbol de impresionante porte en la edad adulta, y que es el gran símbolo del Parque Lineal del Manzanares. Diezmado y casi extinguido por la enfermedad de la grafiosis, milagrosamente sobreviven emblemáticos ejemplares resistentes a esta lacra, algunos de ellos en la olmeda resistente de Casa Eulogio, en estudio por los especialistas. Otros, con menor suerte, semiabandonados en medio de los campos de cultivo del Tramo 2, como es el caso de “El Abuelo”.

El Abuelo, olmo negro centenario

El Abuelo, olmo negro centenario

Extendido por el Imperio Romano como un magnífico árbol de sombra dadas las enormes dimensiones de su copa, el olmo negro, autóctono de la península ibérica y emblema de las plazas de nuestros pueblos, ha sido desplazado por variedades introducidas resistentes a la grafiosis, como el olmo siberiano (Ulmus pumila) de menor porte y belleza.

Repartidos entre los espacios libres que dejaban los campos cultivados, aprovechando cualquier condición que les ofreciera alguna ventaja, aparecenmoreras, almendros e higueras, introducidas por el ser humano en sus explotaciones desde muy antiguo.

Junto a todas las especies de ribera, y actuando como una verdadera variedad invasora, capaz de colonizar casi cualquier espacio desplazando a las especies autóctonas, aparece casi por cualquier lugar el ailanto, o árbol de los dioses. Procedente de China se usó en jardines y para repoblar zonas degradadas, lo que activó la rapidísima reproducción de una especie a quitar del inventario arbóreo del Parque Lineal.

El soto fluvial es un verdadero oasis de vida que, en mayor o menor medida, sirve a su vez de alimento para otras especies que habitan en los cerros. No en balde fue escenario selecto donde el monarca Fernando VII y otros grandes personajes establecieran coto de caza y merendero no hace tanto tiempo.

ganadería en el bosque de galería del Parque

Ganadería en el curso bajo del Manzanares

Hoy, si caminamos cerca del río, es posible también que nos crucemos con ganado pastando en los claros de allí donde el bosque de galería no ha sido eliminado. Su función es también complementaria, ya que sus excrementos nitrogenan el suelo. Junto a ellos, esquivos y muy difíciles de ver, zorros y jabalís habitan en pequeños grupos los bosques del Parque Lineal del Manzanares.

En la base de la cadena trófica, multitud de insectos de todo tipo habitan junto al Manzanares. Su función es primordial, no sólo por servir de alimento a especies superiores, sino por su papel en la descomposición de la materia orgánica. Junto a ellos diferentes mamíferos como ratas de agua, erizos y topos. También algún anfibio, como la rana común, muy castigados por la contaminación de todas las aguas, víctimas entre otros factores de vertidos al río y una galopante contaminación por lixiviados, filtrados desde el vertedero de Valdemingómez y de otros sin control.

Pero sobre todo, durmiendo bajo la protección de los árboles o cazando junto al río, podremos apreciar un nutrido elenco de aves que tienen en este bosque de galería una enorme despensa.

cigüeña blanca junto al Manzanares

Ciguaeñas blancas (Ciconia ciconia) en la confluencia de los ríos Jarama y Manzanares (Rivas-Vaciamadrid).

Es este patrimonio ornitológico uno de los grandes valores naturales del Parque Lineal del Manzanares, contando con decenas de especies sólo entre las aves acuáticas. Milano negro y real, polla de agua, ánade real, focha, porrón común, gaviota reidora, garza real, somormujo lavanco, garcilla bueyera, cigüeña blanca, e incluso al cormorán, son sólo algunas de las bellas aves que con algo de paciencia podremos ver sobre las aguas del Manzanares. Un tesoro en franco retroceso.